Fundacite Táchira promueve investigación sobre sagú

La UNET y el INIA Táchira colaboran con el proyecto

Fundacite Táchira promueve investigación sobre sagú

La historia relata que incluso el Libertador Simón Bolívar consumía mazamorras y atoles hechas con sagú todas las noches.

El sagú es una planta, comúnmente cultivada en los municipios de las zonas de montaña del estado Táchira, de la cual se cosecha un rizoma que se usaba para hacer harina de uso doméstico. Hasta finales de los años cincuenta el sagú fue un alimento permanente en la dieta de las comunidades andinas, con su harina se hacían los bizcochuelos que engalanaban las fiestas en las casas campesinas, fue la mazamorra los más pequeños y de los ancianos que ya no podían consumir otros alimentos. Posterior a ello, la harina de esta noble planta fue desplazada por los productos terminados de cereales importados como trigo y arroz.

Fundacite Táchira, organismo adscrito al Ministerio del poder popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, tiene dentro de sus políticas promover las investigaciones encaminadas hacia el desarrollo endógeno de las comunidades, la promoción de las tradiciones populares y la soberanía agro-alimentaria. En este marco, Fundacite, ha destinado más de 16 mil bolívares fuertes para llevar a cabo un proyecto con el objeto de rescatar el sagú y ofrecer a los productores del campo una alternativa viable de cultivo. Esta investigación se hará en conjunto con la Universidad del Táchira (UNET) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA).

Juan Alberto Sánchez, presidente de Fundacite Táchira explicó que esta institución ha luchado desde hace años para el rescate del cultivo del sagú con el apoyo de la Oficina Técnica del Ministerio de Agricultura y Tierras de La Grita. "A través de Fundacite se ha financiado un estudio previo de factibilidad de rescate del cultivo y un prototipo de máquina para el procesamiento industrial que ya esta en manos de los productores de sagú del municipio Jáuregui".

El sagú es un cultivo sustentable

Karen Arias, investigadora de la UNET y encargada de ejecutar la investigación por dicha casa de estudios, explicó que "la idea del proyecto rescatar el cultivo del sagú, que es tradicional, que es nuestro, que es andino. Este es un rubro amigable con el ambiente, es decir, está enmarcado dentro de lo que se conoce como agricultura sostenible. Vemos que es un rubro que se produce sin el mayor impacto ambiental y requiere muy pocas labores para su mantenimiento".

Arias indicó que la metodología del proyecto se hará a través del establecimiento de parcelas en dos localidades, en el Páramo Verde del municipio Jáuregui y en el municipio José María Vargas, en la Aldea Pernía. "Tenemos un diseño a través del cual queremos evaluar cuatro densidades de siembra, manejando cuatro épocas de cosecha, porque generalmente el productor maneja este rubro cultivándolo durante todo el año. Nosotros vamos a estimar aquí como es el rendimiento y calidad de los rizomas a los seis, a los ocho, a los diez y a los doce meses, y se evaluará la calidad nutricional de las raíces".

"La investigación está estimada para realizarse en un año tomando en cuenta las diferentes épocas de cosecha, tenemos que destacar que tenemos el apoyo financiero de Fundacite Táchira que nos invitó a participar en este interesante proyecto, en cual además participamos el INIA y la UNET. Para la ejecución contamos con un equipo multidisciplinario de profesionales en diferentes áreas como agroecología, suelos, raíces y tubérculos".

"Es necesario acotar que es indispensable el rescate de nuestras raíces, como el sagú, porque no les hemos dado ese realce, ya que teniendo productos como este, no necesitaríamos de otros cereales, los cuales deben ser adaptados a nuestras condiciones tropicales, e inclusive no rinden lo suficiente, por ello es necesario fomentar el sagú, sobre todo en este momento cuando debemos producir más alimento, de la mejor calidad y a los más bajos costos".

Rescate de las tradiciones tachirenses

Por su parte Matilde García, investigadora del INIA, expuso que el proyecto "es un rescate porque nuestros antepasados consumían este almidón, y cuando llegan los productos como la maizena, el nestum, desplazan completamente al sagú, es por eso que se ha perdido la tradición".

"Lo que buscamos es fomentar una alternativa alimenticia, para que el mismo productor genere su alimento y sea sustentable. Para que no necesariamente tenga que competir en el mercado externo sino que se consuma en el mismo núcleo de la comunidad. Y así el productor también forma parte de la investigación junto con nosotros, ellos van a ser los protagonistas de este proceso".


Prensa Fundacite Táchira/Melissa Cifuentes/Prensa Mppctii
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